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Sala de Guardia 

Esta sala fue utilizada durante varios siglos como reservorio-recolector de agua de lluvia del desfile de armas, la prueba está en un agujero que perfora la bóveda en el centro a modo de lucernario. Antes de eso, durante el período templario, pudo haber sido la sala de armas del castillo.

 

La caseta de vigilancia está formada por dos dependencias, la antigua caseta de vigilancia de la fortaleza estaba ubicada en el piso inferior de una de las torres defensivas de la puerta. Esta dependencia conserva el rastro de una de las primitivas escaleras medievales de la fortaleza. Desde el primer piso cuadrangular de este anexo, son accesibles dos habitaciones más, todas cubiertas con bóvedas de piedra. El castillo, aunque de arquitectura gótica, fue construido utilizando técnicas de 150 años antes, la edad de oro de los Caballeros Templarios.  

 

El mayor cuidado de los Caballeros Templarios eran sus armas personales , establecidas por la Regla: espada, lanza y maza . En Peñíscola, según un inventario de 1301, se almacenaba una gran cantidad de armas, como ballestas, proyectiles, escudos, cascos de hierro y espadas.

 

Los Templarios también se distinguieron como astutos constructores de máquinas de guerra para lanzar proyectiles, imprescindibles en el asedio, asalto y defensa de fortalezas. Como es el caso de los trebuchets (arma de asedio, datada en la Edad Media y muy utilizada por los Templarios) utilizados en la defensa de Miravet, que fue inventariada en este mismo castillo de Peñíscola.

 

Como es sabido, los Caballeros de la Orden del Temple fueron los encargados de introducir algunos aspectos innovadores en la arquitectura militar, que se irán adaptando y difundiendo progresivamente a lo largo de la Edad Media. El Castillo de Peñíscola es un excelente ejemplo de ello.