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Establos

Es una gran sala rectangular cubierta con bóveda de cañón ligeramente apuntada. En la parte trasera se accede a dos salas: la más alejada corresponde a la planta cuadrangular de una torre destruida en el siglo XIX.

Esta dependencia sirvió como un establo y un establo, y en un momento sirvió como dormitorio para los soldados.

 

Se trata de una sala que refleja el poderío de la Orden del Temple en sus últimos años de existencia, con Berenguer de Cardona como Maestro de la Corona de Aragón y Arnau de Banyuls como Comendador, que utilizó su riqueza y todos sus esfuerzos para crear un obra colosal y sólida, probablemente pensando en poder recuperar lo que ya se había perdido, sin embargo el Castillo de Peñícola resultó ser su último refugio.

La solidez, la fuerza de sus muros, nos transporta a un mundo que desapareció hace 700 años. El enigmático mundo templario. Un mundo extraño para nosotros, un mundo de guerreros, que sabemos que fue creado en 1119 por nueve caballeros, y que fue desaprobado y condenado en 1312, cuando el Rey de Francia, Felipe IV, "el Hermoso", influyó en el Papa Clemente V, para poner fin a su poder y confiscar todas sus posesiones. Unos años más tarde, en 1314, el Gran Maestre Jacques de Molay y otros 38 miembros de la orden fueron quemados en la hoguera en París, acusados de todo tipo de faltas y faltas, y la orden templaria pasó a formar parte de la leyenda.

 

En su última restauración, la piedra base quedó expuesta, labrada y formando un borde elevado sobre el pavimento original.

En la restauración de 2015 se dejó al descubierto la piedra de base, que en algunos lugares está tallada y forma un saliente elevado sobre el nivel del pavimento original, que es ligeramente más bajo que el actual. 

En el grueso muro de la derecha, que da al exterior, se abren cuatro aberturas rectangulares a una altura de unos 2 m, que se estrechan hacia el exterior.