La Iglesia de San Francisco

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La Iglesia de San Francisco, en Évora, es una de las iglesias más bellas de Portugal, es un edificio de arquitectura gótico-manuelina y cuya construcción se desarrolló entre 1480 y 1510, siendo la obra de los maestros de pedrería Martim. 

 

Lourenço e Pero de Trilho y decorada por los pintores reales Francisco Henriques, Jorge Afonso y García Fernandes. 

 

Es un edificio estrechamente vinculado a los acontecimientos históricos que marcaron el período de expansión marítima portuguesa. Este vínculo se encuentra patente en la magnífica nave de bóveda ogival donde se pueden observar la Cruz de la Orden de Cristo, y los emblemas de los reyes fundadores, D. Juan II y D. Manuel I. 

 

El convento de San Francisco de Évora habrá sido la primera casa de la Orden Franciscana en Portugal, habiendo sido fundada en el siglo XII, por lo que la Iglesia de San Francisco que llegó a nosotros no es la original, pero el resultado de la remodelación que comenzó a finales del siglo XV. Las tres naves dieron paso a una sola nave cubierta por una audaz bóveda gótico-manuelina, de unos 24 metros de altura. 

 

Llegó a ser elevada a la categoría de Capilla Real, y el Convento recibió el título de Convento del Oro, ya que la Familia Real lo decoró ricamente. Aunque en el período del dominio filipino (1580-1640) el convento conoció tiempos menos prósperos, fue en este período que se construyó la famosa Capilla de los Huesos. 

 

En el interior de la iglesia destaca: la larga nave con 10 capillas laterales, compuestas por retablos de talla dorada y policromada (siglo XVIII) y estucos (siglo XIX); el retablo de mármol de la capilla mayor datada segunda mitad del siglo XVIII, y que contrasta con el ambiente manuelino del espacio; en los alzados de la capilla el gran destaque va para las dos ventanas renacentistas en mármoles - era de aquí que la Familia Real asistía a los oficios religiosos; destaque aún para la cárcel cuya decoración se hace con representaciones de varios santos franciscanos; no podemos dejar de referirnos también al majestuoso conjunto artístico Capilla de la Orden Tercera de S. Francisco da Penitencia, en este espacio conjuga-si la belleza de la talla dorada joanina, con pantallas y azulejos donde se pueden observar temáticas Franciscanas; lo que también no podemos dejar de mencionar es la Capilla del Señor de los Pasos de la Casa de los Huesos datada del siglo XIX (Antigua Sala del Capítulo) - este además de ser un espacio impar es el espacio que acoge la Imagen que representa el sufrimiento de Cristo camino al calvario y por quien los eborenses tienen gran devoción. 

 

Además, en esta iglesia se encuentra sepultado desde 1536 Gil Vicente, el primer gran dramaturgo portugués. 

 

Con la extinción de las Órdenes Religiosas (1834), el Convento entra en una decadencia sin retorno, habiendo sido demolido prácticamente todo el edificio. Se salvó la espléndida Iglesia de San Francisco. 

 

¡Al pasar por Évora no puedes dejar esta Iglesia sin visitar!