Monasterio de São Martinho de Tibães

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El monasterio fue fundado en el siglo XI. Desde el siglo XII fue reconstruido por Paulo Guterres da Silva y ocupado por la Congregación benedictina.

El siglo XVI se convirtió en la casa madre de la Orden para el Brasil portugués, con 22 monasterios en Portugal y 13 en Brasil.

Este monasterio alcanzó su máximo esplendor en los siglos XVII y XVIII, que se remonta a los siglos en los edificios principales, después de transformarse en los conjuntos monásticos más grandes del barroco Portugal y un centro importante para la producción y difusión de culturas y estética, un lugar de excepción en el pensamiento y arte portugués. Uno de los arquitectos que trabajó fue Andy Soares.

El monasterio consta de la iglesia, las alas del convento y el espacio exterior: la valla. El edificio que existe hoy fue construido a lo largo de los siglos XVII, XVIII y XIX. Con una arquitectura funcional, en ese momento presentaba una clara separación entre las áreas de oración, trabajo, ocio, comunicación con el exterior, áreas ocupadas por la comunidad residente y otras reservadas para su uso como la Casa Madre de la Congregación.

Con la extinción de las órdenes religiosas en 1834, se vendió en una subasta, a excepción de la iglesia, la sacristía y el claustro del cementerio.

Está clasificada como Propiedad de Interés Público desde 1944.

Permaneció en manos privadas hasta 1986, cuando fue adquirido por el Estado portugués. Desde entonces, comenzó el proceso de recuperación del botín que estaba muy degradado y dilapidado.

Debido a sus características únicas, el monasterio fue el lugar elegido para la XXIII Cumbre Ibérica que tuvo lugar los días 18 y 19 de enero de 2008.

Después de una inversión de 15 millones de euros, desde noviembre de 2009, una comunidad de la familia misionera internacional "Donum Dei" de la Orden de los Trabajadores Inmaculados, perteneciente a la Orden Carmelita, se encuentra en un ala del monasterio.

El 11 de febrero de 2010, abrió al público una casa de huéspedes de 9 habitaciones y el restaurante "Eau Vive de Tibães" con capacidad para 50 personas.

En el área del monasterio puedes sentir los espacios y sus tiempos a través del Jardín Histórico y el Museo del Monumento.

 

El 21 de enero de 2015, la Asamblea de la República recomendó que el Gobierno clasifique el Monasterio de Tibães como monumento nacional.