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Parque de Armas 

El acceso al Patio de Armas se realiza por la puerta de entrada.

Este último está cubierto por bóvedas de cañón, y da acceso no solo al Pátio de Armas sino también a otras salas (salas principales del castillo, aposentos papales, sala gótica de la iglesia y terraza superior). En la entrada se encuentran tallados emblemas que forman un friso: la Cruz de los Templarios, los Cardos del Maestre de la Orden Templaria, Fray Berenguer de Cardona y Bandas de Arnaldo de Banyuls (Orden de Montesa), comendador de Peñíscola.

El acceso al patio de armas desde el vestíbulo de entrada se realiza a través de escaleras. Este espacio tenía una doble función: se utilizaba como claustro, similar al de los monasterios y también como patio de armas, como era tan característico de los castillos medievales y el carácter militar de la Orden de los Caballeros Templarios.

Cuando, en 1411, Benedicto XIII estableció la sede papal en el castillo, se sometió a una serie de obras: restauración, construcción y transformación. Restauración de algunas zonas más dañadas por los años de abandono, a saber, el antiguo claustro, construcción de viviendas, incluidos los apartamentos pontificios, y transformación local del desfile de los Caballeros Templarios en un jardín pontificio (quedan algunos vestigios - ménsulas - de esta antigua galería que están en estudio).

Fue en esta zona donde se ubicó el jardín pontificio, con vegetación constituida principalmente por plantas aromáticas de la zona, y cuyo principal ornamento fue una monumental fuente tallada construida por el propio pontífice, conocida como la pila bautismal del Papa Luna, y que es Actualmente ubicado en la Catedral de Tortosa. En la Iglesia de Santa María de Peñíscola hay una réplica de esta fuente.